No debiste olvidar las llaves...
- Alejandro A.

- Jun 29, 2024
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Esta vez me he quedado solo en el departamento, debería alegrarme pero no. Qué extraño, no suelo sentirme mal por estar solo, quizás hoy será la excepción.
Aunque pienso... ¿Será que realmente he fastidiado a los demás, y por eso estoy solo esta noche?
Ya es un poco tarde y mis tripas están haciendo ruido. Por suerte tengo un poco de comida en la nevera, aunque no se me apetece lo que tengo en mi casa.
Tengo mis ánimos hasta el suelo, pero tuve que sacar la basura esta noche. ¡Pero mira! Han dejado una hoja pegada en la puerta de mi departamento, y dice "PIZZA GRANDE CON AMIGOS" "En la compra de una pizza grande, lleva gratis una soda de dos litros y más" "¡Llámanos!". Lo mejor es que tenía dos billetes en la cartera, y con eso podía comprar la cena.
Me sentí triste por no poder compartir esto con alguien.
Cogí el teléfono, y tecle los números, tác-tác-tác.
Debo admitir que su servicio al cliente vía telefónica ha sido la mejor de todas; la competencia tiene un pésimo sonido cuando te contestan el teléfono. Pedí mi pizza, una de ingrediente de la casa. Me avergoncé al admitir que la pizza sería solo para mí, pero la amable trabajadora de la pizzería me levantó los ánimos con sus recomendaciones. Confíe en ella.
"Su pedido llegará en 40 minutos, gracias por su preferencia".
Espere...
Mi teléfono sonó exactamente a los 40 minutos. La pizza ya estaba afuera de mi casa, tome el dinero y fui por ella. Pero el repartidor estaba a una cuadra, encendió sus luces y llamó mi atención, relativamente se encontraba cerca. Su motocicleta se averió, me pidió una disculpa, pero me entregó la pizza caliente.
"Que disfruten la pizza".
Volví a mi casa, abrí la puerta; había dejado las llaves dentro de la casa. Dejé la pizza en la mesa, pero un sonido llegó del baño. Abrí la puerta y...
¡Un extraño se lavaba las manos!
Mi mente se quedó en blanco. Cerré la puerta de golpe y retrocedí, me di la vuelta y otro más me tomó por sorpresa. Un ardor peculiar sentí en el vientre. Un poco aturdido, intente no morir, pero me sometieron. Me acompañaron esa noche. No me encontré solo al final. Comieron pizza mientras miraban como un extraño sueño cerraba mis ojos.
A los pocos días los policías lograron encontrar partes de mi cuerpo dentro de mi nevera.



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